Siempre que fijamos objetivos tenemos miedo a poner objetivos inalcanzables.

A mi me gustan los objetivos inalcanzables.

Quizá no para ponérselos a un trabajador… aunque se lo pondría, siempre que se le reconociera su imposibilidad de ser alcanzado, pero sí como MISIÓN de una empresa.

Los objetivos inalcanzables son claves para mover una organización, o una persona, en una dirección, no para conseguirlos.

En cualquier caso, los objetivos ambiciosos motivan, los no ambiciosos, que además, se consiguen con facilidad, no motivan, y por lo tanto, no guían…

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