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La primera impresión que das en una entrevista de trabajo resulta determinante… Pero, ¿qué importancia tiene la que transmites en las redes sociales? La cuestión es si los errores que cometes tienen remedio.

Un tuit, una foto de perfil, un comentario o una opinión en cualquiera de las redes sociales en las que participas puede provocar el rechazo de un posible empleador. Igual que en el mundo real, frente a un entrevistador, la primera impresión que causas es determinante, esa primera imagen que ofreces en las redes sociales puede cambiar también tu vida profesional.

Guillem Recolons, socio de Soymimarca, explica que con esta impresión inicial pueden descartarte o incluirte en una lista para investigarte más a fondo. “En el primer caso, estás fuera de juego; y en el segundo, vas directo a la segunda impresión, con la que el headhunter -ahora llamado nethunter- profundizará en aspectos de personalidad, relevancia, coherencia y diferencia.

Andrés Pérez, consultor en posicionamiento personal, considera que la primera impresión es el impacto que generas cuando alguien se relaciona contigo por primera vez: “Eso significa que hay algunas diferencias cuando éste se produce en el mundo real, frente al virtual. En el primero, la impresión inicial se da cuando se establece un primer contacto físico, y eso no tiene vuelta de hoja. En el mundo de Internet, el primer contacto puede producirse de muchas maneras (texto, foto, vídeo o incluso la posición que ocupas en un buscador), por lo que el lenguaje, la ortografía, la forma de expresarte, el diseño del canal, el propio canal, o las personas que forman la red de contactos generan una impresión más completa.

Hoy se pueden incluso analizar los ‘Me gusta’ de Facebook para sacar conclusiones

Alfonso Alcántara, asesor en reinvención de profesionales, sostiene que el nivel de profundidad de una primera impresión es variable: “Un mal seleccionador, que además cuenta con poco tiempo y recursos disponibles, no indagará mucho antes de decidir, y se basará en una primera impresión muy superficial”. En este sentido Aziz Zaghnane, director de márketing de Lee Hetch Harrison, explica que existen dos tipos de reclutadores, los tradicionales y los que saben cómo funcionan las redes sociales (neorreclutadores): “Los primeros son cada vez menos, y les afecta mucho la primera impresión. Los segundos van a investigar la actividad de tu línea de tiempo o de tu muro en los últimos dos años. Es un primer vistazo, pero profundo, estudiado y analizado. Hoy incluso se pueden analizar los Me gusta de Facebook, y sacar conclusiones sobre ello. En todo caso, estos reclutadores van más al detalle”.

Alfonso Alcántara añade que “la influencia de la primera impresión 2.0 en la selección depende, en primer lugar, del número de opciones: los empleadores están menos dispuestos a ofrecer una segunda oportunidad si cuentan con muchos otros profesionales que se han postulado para la oferta de empleo”. Según Alcántara, “cuanto más fácil le resulte a un empleador o a un cliente obtener más información sobre una oferta, más posibilidades habrá de que las primeras impresiones no sean tan relevantes”, y asegura que “una mayor profesionalidad y recursos aplicados en un proceso de selección implica dar menos valor a las informaciones iniciales y superficiales que aún no han sido contrastadas”.

El experto concluye que “los perfiles profesionales más técnicos son difícilmente valorables por primeras impresiones. Requieren un proceso riguroso de evaluación de competencias”.

Respecto de una posible reparación, el asesor en reinvención de profesionales cree que “la primera impresión no se puede corregir cuando es el motivo de que te descarten. Cuanto menor sea la profesionalidad del seleccionador más probable es que esa primera impresión se convierta en un prejuicio que afectará al resto del proceso de selección”.

Errores

¿Cómo pueden descartarte en una red social? Guillem Recolons cree que en Twitter eso se producirá “si creas tu perfil muy rápido, si tu imagen es el huevo que viene por defecto y no redactas una descripción en tu perfil, desaprovechando los 160 caracteres para dar a conocer tu propuesta de valor. Tampoco ayuda tener un perfil cerrado (privado); que uses la red como un juguete nuevo, sin ser constante; o que creas que Twitter es un grupo cerrado de WhatsApp, sin tener en cuenta que has de ser relevante”.

Una mala primera impresión no se puede corregir cuando es el motivo de que te descarten

Recolons explica que en LinkedIn hay que definir el perfil de acuerdo con nuestra actividad principal o nuestra propuesta de valor. “Debes huir del ‘en busca de nuevas oportunidades’, y conviene utilizar el espacio del extracto o las aptitudes (lo primero que miran los reclutadores). Y nunca mientas sobre tu formación o las empresas en las que has trabajado y cuándo”.

El error en Facebook, según Recolons, es no cerrar el perfil adecuadamente, salvándolo de miradas no deseadas. Te en cuenta que se trata de una red de amistades.

En redes como Instagram, “si quieres utilizarla como tu álbum de fotos personal, sencillamente créate un perfil privado, y no permitas que un extraño sepa lo que comes, lo que haces en todo momento “.

Andrés Pérez cree que, “a diferencia del mundo real, en el que el impacto puede peligrar en un instante, en el mundo virtual es posible crear una primera impresión más controlada y menos sujeta a las circunstancias o accidentes”. Añade que “una vez que has lanzado el contenido a la Red pierdes el control de lo que otros perciban o hagan con esa información”.

Pérez asegura que “en el mundo real, la primera impresión depende de la presencia, del envase. En el virtual, la imagen y el diseño son menos relevantes en un primer momento. En el mundo real, la primera impresión no tiene término medio, y en el virtual es posible generar una primera imagen más gradual y dosificada. Un tuit no es lo mismo que un vídeo en YouTube, y Google+ no tiene el mismo impacto que un comentario incendiario en un blog con millones de visitas…”.

Consejos

– Guillem Recolons, socio de Soymimarca, cree que debes trabajar una estrategia de contenidos que te permita ser reconocido como especialista en un área, crear una definición de perfil real, diferente y atractiva. Y aportar valor. – Andrés Pérez, consultor en posicionamiento personal, asegura que se pueden crear ‘mini primeras impresiones’. La suma ofrece una gran primera impresión que vamos a poder gestionar y trabajar. – Aziz Zaghnane, director de márketing de Lee Hecht Harrison, recomienda limpiar el perfil de aspectos negativos (fotos inadecuadas, o declaraciones que generen controversia). – La ‘primera impresión 2.0’, según Alfonso Alcántara, asesor en reinvención profesional, depende de la presentación profesional breve, de la imagen elegida y de las primeras publicaciones.

 

FUENTE: http://www.expansion.com/emprendedores-empleo/desarrollo-carrera/2015/05/26/5564af8c46163f5a338b459f.html

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