TEXTO DEL ARTÍCULO

Le gustaría producir mucho con pocos recursos? Desde que he visto la película “300” no hago más que darle vueltas a cómo unos pocos soldados son capaces de detener a un ejército de uno o dos millones personas. Si, es verdad, era un sitio estratégico: el Paso de las Termopilas tenía en esos momentos unos 15 metros. ¿Es posible que la razón por la que 300 resistieran a 1.000.000 fuera solo porque su posición fuera muy buena? Después de ver la película y leer algún libro, creo que no. Tenían una ventaja competitiva muy importante: LUCHABAN EN EQUIPO. Cuando los persas atacaban empezaban a correr hacia el enemigo. A lo máximo que un general Persa aspiraba, era a distinguir caballería e infantería. Los espartanos luchaban juntos de forma que se protegían unos a otros. Sus antepasados habían inventado una formación llamada falange y estaba formada porhoplitas, guerreros armados con lanza de dos metros y espada, protegidos por un gran yelmo, placas de bronce que cubrían la tibia y la rodilla y un pesado escudo redondo de madera forrada de bronce llamado hoplon . Aquel que quisiera destacar en combate saliendo de la fila, ponía en peligro su vida al no tener compañeros que protegieran sus costados y, al mismo tiempo, ponía en peligro a la falange al dejar un hueco por el que puede ser rota la línea. No había sitio para combates individuales heroicos al estilo de los narrados por Homero. La clave estaba, en  que cada Hoplita, sabía que sus compañeros de derecha e izquierda le protegían, o mejor dicho, existía una relación de interdependencia entre todos los miembros de la falange. Pero volvamos a nuestro análisis económico. ¿Se da cuenta de la diferencia de costes de mantenimiento de un ejército de, por ejemplo, un millón de personas frente a uno de 300? Otro tema era la motivación de unos y otros: a los persas, cuenta Heterodoto, que había que mandarlos a luchar a latigazos. Los griegos luchaban por su ciudad, a pesar que la amenaza directa de los persas era hacia Atenas, no hacia Esparta, como realmente así fue. El resultado es que masacraron a los ejércitos de Jerges, incluidos los Inmortales o tropa de élite de los persas, y solo cuando el sistema de la falange dejó de funcionar por atacarles por dos frentes, fueron vencidos. Posteriormente el padre de Alejandro Magno, Filipo, perfecciona este sistema de Falange y crea la “Falange Macedonia” que es uno de los pilares sobre los que se asienta la inmensa conquista de Alejandro, llegando a la India con sus ejércitos.

¿Podemos decir lo mismo del Imperio Romano? Mi opinión es que sí. Sin ser un experto, opino que las claves de la magnitud y duración de este imperio fueron, el Derecho Romano y el Ejército. Del Derecho romano no hablaré, pero el ejército se basaba en los mismos principios de trabajo en equipo: A la orden de ataque, la primera línea los soldados avanzaban escudo con escudo, mientras los de la segunda línea protegían a los de la primera con sus propios escudos colocándolos sobre sus cabezas. Cuando luchaban contra los pueblos del norte de Europa –celtas, galos, etc.- volvía a pasar lo mismo que los griegos con los persas, empezaban a correr hacia el enemigo sin ningún orden y lo único que iban buscando era su propio honor y gloria mientras que los romanos luchaban por un ideal superior a ellos mismos: Roma.

Desgraciadamente lo que veo en mi día a día es que el responsable de ventas está enfrentado al de producción que es un “inútil y no fabrica todo lo que debe”, y al de finanzas con comercial “que le vende a los malos pagadores”. Trabajar en equipo supone ser consciente de que ambos departamentos se necesitan, que hay que luchar por el beneficio de nuestra “roma”, nuestra empresa.  Un buen ejecutivo me decía una vez que en la multinacional en la que trabajaba tenía que dedicar 1/3 de su tiempo a defenderse de sus compañeros, otro tercio a defenderse de su empresa y otro a trabajar. No es de extrañar que terminara marchándose de España acumulando cuantiosas pérdidas.

 

Es curioso que todos estamos convencidos de la bondad de trabajar en equipo, sin embargo ¡qué difícil es! Egoísmos, comparaciones, mentiras, calumnias, celos, monopolizar información, rumores, cotilleos, chismes, envidias, evitar conflictos (en vez de enfrentarse a ellos) etc. Estos son lostorpedos del trabajo en equipo. La cuestión es: ¿somos –usted y yo- buenos miembros de equipos? ¿Hay interdependencia en mi empresa? Acuérdese de los 300…¡¡¡de la repuesta depende que forje usted un Imperio!!!

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